Hay veces en la vida que nos aferramos a algo, a alguien como si no tuviésemos ninguna otra opción posible, a veces porque realmente no existe otra alternativa y otras porque no queremos abrir los ojos y descubrir la realidad. Es fácil aferrarse a un pensamiento irreal pero que nos hace felices.
No hay comentarios:
Publicar un comentario